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Por
Ailín Bullentini
Un
nuevo caso de "gatillo fácil"
comenzará a dirimirse en la Justicia mañana
cuando el Tribunal Oral y Criminal Nº 4 de
Lomas de Zamora inicie el juicio para establecer
las causas del asesinato del adolescente Rubén
Darío Galarza, a quien el efectivo de la
Policía Federal José Luís
Benítez mató de tres tiros en una
plaza del barrio El olimpo en Lomas de Zamora,
hace poco más de tres años.
"Mi
hijo estaba con sus amigos y su novia y este tipo
lo mató porque sí. Lo único
que espero es que lo condenen por lo que hizo",
sostuvo Vilma Galarza, la madre del adolescente,
en referencia al juicio oral que comenzará
a las 8.30 en los tribunales ubicados en Larroque
y Camino Negro.
José
Luis Benítez es oficial de la Policía
Federal y está acusado de "homicidio
simple" por haber asesinado de tres tiros
al "Chanchi", como en el barrio lo llamaban
a Rubén, en la mañana del 2 de agosto,
cuando el adolescente compartía un momento
con amigos en la plaza de la esquina de su casa,
en el barrio El Olimpo.
"El
policía iba con su auto por Diagonal 62.
Al llegar a la esquina, se bajó y empezó
a disparar. Uno de los tiros hirió a Rubén.
Otro le rozó la cara a uno de sus amigos.
Los demás corrieron y se salvaron. Inmediatamente
lo cargó en el auto, donde lo ejecutó
con dos disparos más y lo llevó
al hospital muerto", relató a AUNO
el abogado de la familia Galarza, Gustavo Mendieta,
que reconstruyó los hechos en base a las
declaraciones de testigos presenciales y pericias
balísticas y médicas que presentará
en la causa.
Vilma
Galarza supo de lo ocurrido por una vecina, que
entró en la casa donde aún vive
el matrimonio Galarza y sus ocho hijos a los gritos:
"'Le pegaron un tiro al Chanchi, vení
rápido', me dijo. En casa no escuchamos
ningún disparo y como yo estaba en muletas
mandé a mi hijo mayor. Él fue el
primero que llegó a la esquina, pero no
lo encontró", narró la mujer.
Entonces
acudieron al hospital Oscar Alende, de Ingeniero
Budge, "para ver si el 'Chanchi' estaba ahí".
El hermano mayor de Rubén alcanzó
a verlo de lejos, pero "no bien entró,
lo detuvieron dos policías que no lo dejaron
pasar", agregó la madre. Luego, empleados
del hospital le comunicaron que el joven había
sido trasladado "muy mal herido" al
Hospital Evita, de Lanús, donde desmintieron
a la familia de la víctima haber recibido
orden de traslado alguna del Alende, así
como el ingreso de ningún paciente con
el nombre Rubén.
Finalmente
volvieron al hospital de Budge, donde confirmaron
que el adolescente había muerto de "un
paro cardio respiratorio provocado por la herida
de tres impactos de bala", detalló
Vilma.
La
causa llegó a la Unidad Funcional de Instrucción
8 de lomas de Zamora, a cargo del fiscal Domingo
Ferrari, que dejó al policía en
libertad tras dos días de detención
por considerar que se trataba de "un caso
de defensa propia, ya que la muerte de Rubén
había sido producto de la reacción
del policía en un intento de protegerse
de cuatro chicos que le quisieron robar --detalló
Mendieta--. Sus palabras fueron: 'Ya lo tengo
solucionado y la causa está prácticamente
archivada. Estos pibes son unos chorritos'".
No
obstante, la investigación derivó
en tres puntos principales que obligaron al fiscal
a cambiar de parecer y elevar el caso a juicio
por "homicidio simple": en ningún
momento se confirmó que los chicos portaran
armas, los vecinos declararon que no hubo tiroteo
y las pericias en el lugar determinaron no existió
otro disparo más que los del arma reglamentaria
del policía.
De
esta manera, "la excusa de la defensa propia
se cayó por completo. El fiscal actuó
como actúa en connivencia con la Policía,
como ocurre casi siempre que el acusado es un
miembro de la fuerza, que se arma un conglomerado
de encubrimientos que es difícil penetrar",
observó Mendieta.
Entre
los 15 testigos que presentará la querella,
dos son clave. Alejandro Nuctz, uno de los amigos
que se encontraba con Galarza sentado en la plaza
aquella mañana, es uno de ellos, que "aseguró
que a Rubén lo alcanzó sólo
uno de los tantos tiros que disparó Benítez.
Sin embargo, el chico llegó al hospital
con tres impactos", especificó el
abogado. El otro es Alejandra Galeano, una vecina
que vive frente a la plaza y que salió
a la calle cuando escuchó los disparos.
Según el letrado, "vio a Rubén
que desde el auto pedía: 'llamen a mi mama,
este tipo me está llevando'".
El
resultado de la autopsia es el tercer elemento,
sumado a las declaraciones de los dos testigos
principales, que Mendieta utilizará en
el juicio para probar que Benítez "directamente
fusiló" al adolescente una vez que
lo subió a su auto. Ese documento "confirma
que dos de las balas ingresaron en dirección
descendente, de arriba hacia abajo, lo que denota
la indefensión de la víctima y una
posición de fusilamiento".
Tanto
la familia Galarza como su abogado vaticinaron
que el juicio durará cuatro días,
durante los que deberán declarar el acusado,
los peritos y médicos forenses, 15 testigos
de la querella y otros tantos de la Fiscalía
y la defensa.
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